Pintar al león

El león se puso a dieta pues la carne le afectaba el colesterol. Se adentró en la selva y trepó a las copas de los árboles para comer fruta. Para lograr bajar sus niveles de grasa en la sangre aprendió a nadar con el cocodrilo, comió césped con la gacela y corrió con los búfalos para hacer cardio tres veces a la semana.
No aguantó más las ansias carnívoras y a escondidas comió carroña con las hienas. Un hombre que pasaba por ahí le enseñó a beber vino sin tener sed y ya con copas encima le mostró cómo escribir poesía sin tener amores. Además le dijo que ambas cosas también aligeran la sangre.
Ya despreocupado con las buenas nuevas que le dio el hombre, el león se revolcó en el lodo con los jabalíes y perdió su casa en una apuesta con el mono.
Sí, el león no es como lo pintan.

pintar al leon.jpg

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11 comentarios en “Pintar al león

  1. Ay ese león es un loquillo. Pero quiero la receta para escribir poesía sin tener amores, porque no me saleeeeee, ah y sin beber vino, porque ebria hasta ciencia ficción escribo. ¡válgame!

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