La saga de Akunin

Una grata sorpresa leer por fin a Borís Akunin y su primera novela Ángel Caído (1998). Akunin es uno de esos autores de quienes hablar su vida y de su proyecto literario provoca más curiosidad de leer su obra que la novela misma. Por lo menos para mi fue así, veamos por qué.

La novela, Ángel Caído, es protagonizada por el joven policía secreto Erast Fandorin en la Rusia zarista de 1876 donde por casualidad nuestro héroe descubre una red de conspiración internacional. No suena mal, ¿cierto? Pero quizá si la novela negra, si lo policial no es lo nuestro, pues tal vez dejemos fuera de la lista por leer a Akunin.

Ahora voy con el autor. Borís Akunin es el seudónimo del traductor y editor literario Grigori Chjartashvili (1956). De entrada Akunin’ (悪人) en japonés significa “bandido noble” y viene del interés del autor por traducir literatura japonesa al ruso. En la última década del siglo pasado se dedicó a coordinar una antología de 20 volúmenes de literatura japonesa en ruso. Hasta ahí nada más con los datos biográficos del autor.

El proyecto literario de Akunin es un homenaje a la novela policiaca, como resultado, se propuso crear una saga que desde su concepción teórica hace menos a otras series de acción o policiales de hoy día. Cada novela que protagonice Erast Fandorin maneja una temática de la novela negra distinta. La primera, Ángel Caído, es una conspiración como ya lo mencioné. La segunda, Gambito Turco, es una novela de espías internacionales. La tercera, Muerte en Leviatán, es un crimen a cuarto cerrado, es decir, sobre la resolución de un asesinato que se da en un barco y donde el asesino es uno de los presentes —subgénero que llevó a la cumbre a la británica Agatha Christie. La cuarta novela es acerca de la persecución de un asesino a sueldo, Conspiración en Moscú. Y así hasta completar 12 novelas, de las cuales no todas se hallan disponibles en español, aunque sí en inglés.

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En la página en inglés de su editorial se dice que Akunin escribe al estilo de Pushkin, en un artículo del El País se indica que su similitud es para con Dostoievski y a mí me pareció que la claridad en su pluma viene de Chéjov. Pero, ¿para qué profundizar en su estilo? Mejor léelo.

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